Tuesday, May 17, 2011

Trenes de alta velocidad: tienes unas cosas que explicar

En 2008 los Californianos decidieron tomar prestado $10 mil millones para un sistema de trenes de alta velocidad (TAV) para conectar las ciudades grandes del estado. La proposición 1A fue aprobado por una mayoría tanta estrecha como una navaja de afeitar (52.6%) y fui una de las personas que votaron en contra. ¿Por qué? Porque no me gustan proposiciones, aun para el transporte público, que toman prestado sin un plan realista pagar la cuenta.

El Profesor James Moore, de USC, recientemente pegó fuertemente el sistema en California en el LA Times. Es mucho más conservador que yo, pero hace un argumento pensativo que vale la pena leer. Lisa Schweitzer, también profesora de USC, recientemente escribió en su blog sobre el tema y el artículo de fondo de Moore. No va tan lejos en descartar la utilidad de un sistema de TAV, pero insiste en la necesidad de un fuente plausible de dinero.

Estoy de acuerdo con ella. TAV puede desempeñar un papel útil en nuestro sistema de transporte si se hace bien. Parte de hacer eso es hacerlo en una manera que puede competir en velocidad con aviones y coches, y eso necesitará el gasto de mucho dinero. No simplemente podemos tomar prestado este dinero. Tenemos que pagar la cuenta. ¿De donde vendrá el dinero? En California, por la Proposición 13 de 1978, se necesita un voto de 2/3 para subir cualquier impuesto, un umbral que apenas se alcanza. Pero tomar prestado se puede hacer con un voto de mayoría sencilla. Esto no es un sistema de financiamiento que se puede sostener. De otro modo, la única opción es recortar otra área de gasto estatal, y no quiero hacer eso dado que nuestras escuelas y programas de ayuda social ya están debajo de estrés intenso y probalemente se recortarán más antes del fin del año. ¿O quizás el gobierno federal salvará al sistema? Verdad, el mismo gobierno que debate recortar el Medicare. Será años antes de que los transferencias federales para TAV aumentarán mucho, y entonces solo con Demócratas o otra gente de la izquierda en poder (que no es inevitable).

Además es dudoso que TAV es más importante que proyectos de transporte público  como la extención de tren subterráneo de Wilshrie, el "Enlace Regional", la Línea Expo, etc. que se construyen dentro de regiones, o simplemente dinero para operar vehículos que ya existen, incluyendo los autobuses (no muy sexy, pero muy útil). Tales proyectos son más importantes para la vida cotidiana de la gente. Con todos los niveles de gobierno teniendo dinero limitado, ¿cómo se puede justificar miles de millones para TAV mientras no hay dinero suficiente para necesidades más básicas (y para enfrentar una variedad de problemas sociales y medioambientales)?

Piensa en los demográficos también. ¿Quien usará TAV? Probablemente viajeros de negocios y gente yiendo de vacaciones. La mayoría de esta gente tiene accesso a los modos de transporte que estarán en competencia con TAV: coches y aviones. Esto quiere decier que TAV tiene que competir en velocidad, o ser más barato para agarrar un porcentaje grande del mercado. Tiene emisiones de gases del efecto invernadero (suponiendo trenes razonablemente llenos) pero no esperes que la gente se comporte con demasiada responsabilidad por eso.

Defensores Californianos de TAV necesitan divulgar un plan realista para pagar estes trenes. Será una batalla difícil dado el estado de la economía y las restricciones de subir impuestos de la Proposición 13. Estoy a favor de subir los impuestos de gasolina (como sugiere Schweitzer) y recortando el gasto militar para hacer disponible más dinero. Pero el problema no es convencerme, es convencer a la otra gente.

Odio ser deprimente, pero, necesitamos solucionar este problema.

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