Thursday, November 10, 2011

Como el CA tren de alta velocidad podría ganar mi apoyo

"Espere lo mejor y preparese para lo peor"
El Los Angeles Times salió con varios artículos recientemente sobre la estimación corregido para arriba de la Autoridad Californiana de Trenes de Alta Velocidad: $98.5 mil millones de dólares estadounidenses. Esto es un aumento sobre el $43 mil millones que la Autoridad ha usado por un rato basado en un proyecto que tardará más en ser construida (hasta 2033), y la suposición de más inflación durante ese tiempo. En este momento confio en las estimaciónes de la Autoridad tanto como confiraría en mi mismo hacer una intervención quirúrgica en un cerebro, y no estoy solito. En esta análisis consideraré cualquier costo que estima la Autoridad como un costo mínimo y cualquier ingreso del proyecto como un ingreso máximo.

He escrito ya sobre mis preocupaciones en cuanto a los trenes de alta velocidad (TAV). Lo que diré hoy es parecido pero con una conclusión nueva: no puedo respaldar este proyecto a menos que y hasta que es realísitico en sentido financiero. Confie en mí que no digo esto ligeramente y lo digo con una corazón pesada.

El 2012 Borrador del Plan de Negocio de la Autoridad propone hacer un Segmento de Construcción Inicial (que no será operable) en el Valle Central. Esto expandirá a una Sección Inicial de Operaciones, que supuestamente será lucrativo así atrayendo capital privada a los costos de construcción. Hay un problema serio aquí: aun si un poco de inversión privada es atraida, todavía hay necesidad de más apoyo público. Esto se nota en la experiencia de otros paises. Aquí hay una cita extendida de un estudio de U.S. PIRG Fondo de Educación titulado (traducido) "Trenes de alta velocidad, ¿público, privado, o los dos?" (2011, p. 13). Debo notar que este estudio discute a favor del concepto de construir TAV en California (traducido):
"Funcionarios del gobierno y la prensa a veces creen que la privatización permite que el sector público gane algo por nada—infraestructura nueva pagada completamente por la inversión del sector privada. En el caso de trenes de alta velocidad, no ha sido tal cosa como un tren de alta velocidad pagado completamente privadamente en cualquier parte del mundo.

Líneas de tren de alta velocidad recién construidas o empezadas en Europa típicamente han necesitado el apoyo gubernamental para más que la mitad de los costos del proyecto."
Más que la mitad de los cotos del proyecto. Es decir, por lo menos $44.25 mil millones en este caso.

Aun el plan de negocio de la Autoridad dice que (traducido) "no supone inversión de capital privada hasta que termine la Sección Incicial de Operaciones y genere ingresos" (p. ES-10). La Autoridad hace el cáculo que esto costará $33.2 mil millones en dólares año de gasto (es decir, por lo menos $33.2 mil millones) frente a dinero disponible de $13 mil millones (vease abajo). ¿De dónde vendrá este extra $20 mil millones? Cuenta todas las cosas que pueden fracasar aquí: podemos fracasar en subir el dinero necesario, el sistema puede fracasar en ser rentable y no atraer inversión privada, y como ha pasado ya, la Autoriad puede estar dando cálculos de costo demasiado bajos.

Unos factores que pueden afectar la rentabilidad de TAV Californiana de manera negativa son nuestros costos de gasolina relativamente bajos frente a otros paises con TAV (p.ej. Japón y Francia) y el hecho de que en el año 2000 EE.UU. tuvo la tasa más alta del mundo de ser dueño de vehículos [Shoup (2005) The High Cost of Free Parking p. 679].

Otro argumento ofrecido por los defensores de TAV es que si no lo construimos tendremos que construir o aumentar los aeropuertos y las carreteras con dinero público. Esto me parece poco convincente. Quizás enfrentaremos más tráfico en I-5 y en los aeropuertos, pero la misma falta de dinero y voluntad de poner impuestos en nosotros mismos que son los obstáculos más grandes a construir TAV probablemente también nos impedirán en construir esas cosas a pesar de la "necesidad" de que habla los ingenieros civiles y planificadores de transporte. A pesar de la "necesidad" de algo, no puede pasar sin dinero, por tanto el argumento evita la pregunta clave de la fuente del dinero.

La propuesta del tren rápido no existe en un vacío. Existe en un estado que está tan cerca a bancarrota que puede ser. Hemos cortado drásticamente en todo: educación K-12; ayuda a los pobres, ancianos, y discapacitados; las universidades; ayuda para operaciones de transporte público; lo que sea. En California está muy difícil aumentar los impuestos por la Proposición 13 de 1978, que requiere un voto de 2/3 partes para subirlos. Los "honorarios" enfrentan un obstaculo parecido gracias a la Proposición 26 de 2010. Para el récord, creo que ambas son terribles.

Por lo que vale, para ganar me apoyo, TAV de California necesita un impuesto estatal de TAV. Escuchó correctamente, un impuesto. Los defensores del tren rápido necesitan hacer el trabajo duro de subir un impuesto en el Estado de California. Puede ser una subida en gasolina (mi favorito), ingresos, o ventas, esa parte no me preocupa tanto. En un sentido general nunca debemos pedir préstamos a nivel estatal sin a la vez pasar un impuesto o corte que lo pagará.

El modelo de poner impuestos y gastar el dinero puede funcionar muy bien. Gracias al proyecto de ley R (pasado en 2008), disfrutamos 30 años de apoyo aumentado para las operaciones de transporte público y nuevas líneas en el condado. Ha causado llamadas de usar el ingreso para agarrar préstamos de interés bajo del gobierno federal para acelerar la nueva construcción en un tiempo de desempleo en niveles trágicos (es decir "30/10" y "America Fast Forward").

Hasta la fecha el único dinero serio para el tren bala es prestamos al estado de 2008 ($10 mil millones) y regalos federales ($3 mil millones) ambos de los cuales los Republicans son rabiosos eliminar. Los inversionistas privadas no participan. Hasta la fecha el dinero que hemos tomado prestado para el tren no tiene una fuente nueva para pagar el interés. Esto significa que esos pagos desplazan y desplazarán otros gastos estatales, que no quiero hacer. Esto es el caso porque el estado tiene que (dice nuestra Constitución Estatal) gastar no más que sus ingresos cada año.

Recuerde, no necesariamente hablo de TAV en otros estados. Hablo de la situación que vivimos aquí en California. Si hay una fuente dedicada a nivel estatal para pagar TAV, puedo apoyarlo. Si no, no sé como el trene puede aun ser terminado, y temo lo que hará a un estado que ya está en el "sistema de mantenimiento de vida" fiscal, y seguirá así por un tiempo más.

Servicio de tren de alta velocidad podría ser un gran beneficio al estado por hacer un útil y amable al medio ambiente herramienta de transporte que da nueva vida a nuestras ciudades, pero solo si hay un plan realístico respaldado con dinero real de impuestos. Espero que TAV sea posible, rentable, y popular, pero es posible que no pase así. Pues al fin y al cabo enfrenamos un decisición sencilla: o pagaremos un impuesto estatal de TAV, para siempre en la situación peor, o cortaremos más los servicios públicos ya muy dañados, o debemos parar ahora para minimizar nuestra pérdida.

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